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Gamificación de hemisferio derecho

Entiendo que ciertas características de personalidad como la extroversión llevan diez años siendo culturalmente deseables. Estudios de mayor o menor rigurosidad científica se han encargado de mostrar repetidamente el valor que aporta a variables como el trabajo en equipo, la cohesión social, el cierre de negocios, el liderazgo o el clima laboral.

Somos una sociedad (me refiero a la occidental, salvo contadas excepciones) que prima la extroversión. Curiosamente este énfasis en las personas que maximizan el uso de su hemisferio izquierdo ha provocado a mi parecer un olvido paulatino de los beneficios de la introversión llevando el concepto incluso a ser considerado a veces como indeseable (como les pasaba a los zurdos en su tiempo) o utilizando visiones extremas para mostrar sus múltiples inconvenientes (obligando a llevar una “máscara de extroversión”). 

La capacidad de “sacar la energía de actividades que requieren sobre todo una reflexión interna” aunque sigue teniendo repuntes en su imagen (os recomiendo “The introvert advantage” de Olsen Laney o las charla TED de Susan Cain), creo que no alcanza a igualar a la extroversión especialmente porque los sistemas de recompensas en la empresa están mayoritariamente orientados a reconocer las personalidades del primer párrafo. Incluso los momentos de “conocerse a uno mismo” están orientados en muchos procesos de desarrollo a la búsqueda del éxito interpersonal o la solución de situaciones sociales, rara vez al crecimiento interno per se.



Los sistemas de gamificación basados (o que usan como principal argumento de venta) sobre todo en la triada PBL (Ejemplos recientes son Redsquare y Lush Quests, pero es una tendencia habitual) están en mi opinión reforzando esta tendencia: Sé el mejor del ranking, gana medallas (símbolo histórico de status), maximiza tus puntos… incluso los resultados de éxito de estas iniciativas que se publican hacia fuera son sobre todo sociales (índice de participación).

¿Imaginas que alguien dijese “No, no juego. A mi no me motiva ser el primero del ranking”? ¿Qué dirían en RRHH? Se me ocurren: No tiene ambición, le falta espíritu de equipo, esa no es la actitud… Pero lo dejo a vuestra imaginación.

Me gustaría romper una lanza a favor de sistemas que refuercen la gamificación de hemisferio derecho (1) o al menos sistemas de gamificación más equilibrados. ¿Es esto posible? Creo que si, y voy a dar mis dos pistas reformulando el sistema PBL:

1. Elimina el peso del status en las medallas: Esto puede lograrse de forma muy sencilla dejando que cada uno cree sus propias medallas (DIY badges) y que esto en sí mismo sea una recompensa (de la misma forma que profesionales maduros y autónomos se marcan sus objetivos) ¿Imposible? ¿No te parece atractivo? Pregúntale a un introvertido. Te pongo un ejemplo propio…

Cuando empecé con Twitter, para ver si realmente me gustaba a medio plazo más allá de la moda pasajera, me planteé como objetivo tener 1000 tweets, 100 seguidores y 100 personas a las que seguir. Hace poco logré ese hito y antes de plantearme el siguiente paso (centrarme en la calidad más que en la cantidad) dedique una tarde a pasármelo bomba diseñando una medalla conmemorativa del evento.

Por si te quedan dudas: Si, soy bastante introvertido (También soy algo friki: Hice otra medalla cuando Ian Bogost me respondió un tweet... Pero esa es otra historia)

2. Integra los acertijos en la historia: A nadie le gusta el cartel de “Volvemos en 6 minutos” en mitad de su película favorita. A nadie le gusta la ventana emergente con un cuestionario de conocimiento del producto mientras juega a un juego… A no ser que sea coherente con la trama

3. Sustituye las puntuaciones por avances en la trama argumental: Por ejemplo, cuando un número determinado de personas alcanza un cierto nivel sucede un evento en el salón de actos, se desbloquea un video en la intranet, aparecen unos misteriosos carteles por los pasillos…

Creo que como casi todo, los sistemas de gamificación dan una información enorme a los empleados sobre las conductas que son o no deseables dentro de una organización. Creo que eso les hace tener un valor tremendo como herramientas de cambio cultural, pero tenemos que ser conscientes que la copia directa, mecanicista y conductual de sistemas de puntos ni cambia la conducta de forma consistente ni resulta atractiva a todo tipo de trabajadores. Por eso insisto...

Right brained gamification now!

Nota (1). Quiero dejar claro que soy consciente que la asociación introvertidos-hemisferio cerebral no es neurológicamente correcta: Uso la idea comúnmente extendida sobre la predominancia de uso del lado derecho en introvertidos no por su validez biológica, sino por su valor como metáfora para defender una gamificación balanceada.