jueves

¡Empieza el juego! Tu primera pregunta es...

"Entonces... ¿De qué va todo esto?"

Es la primera pregunta que se hace el participante al ponerse frente a tu módulo online. Es un momento crítico: Lo que tiene delante de sus ojos (si, el diseño y quizás el primer momento de una historia) va a definir la respuesta, y esta no va a ser muy elaborada. 



Veamos algunas de las posibles respuestas, que pueden aparecer solas o combinadas en la mente del participante:

Esto va de "pasar formándome la última media hora de la jornada". Esta respuesta es la más ajena al diseño de la experiencia online. Puede deberse a unas expectativas equivocadas o a malas experiencias pasadas (¿Algún testimonio?). En cualquier caso, es una respuesta posible, y solo lograremos cambiarla si la sustituimos por otra de las que vienen a continuación.

Esto va de "superar" el módulo: Si desde el inicio la única interacción que me piden es pulsar un botón de avance... Pulsaré el botón de avance. Si lo más llamativo de la pantalla es la interface de navegación o un indicador porcentual de éxito ¿Qué conductas realizaré? ¡Exacto, aquellas que me permitan navegar más rápido o llenar la barra porcentual! Quizás me detenga un poco en las fotos o en el texto... si no es mucho o me resulta llamativo.

Una versión avanzada de esta respuesta se produce cuando el módulo tiene preguntas barrera, que te obligan a responder más de una vez hasta dar con la correcta o (¡Peligro!) solo puedo responder una vez. Pero en esencia se aplica lo anterior.

Esto va de "pasármelo bien": El disfrute visual y la emociones positivas son la prioridad. Si la experiencia online no ofrece esto en su primer momento como gancho... Probablemente la persona cambie a alguna de las dos opciones anteriores.

Esto va de "descubrir algo nuevo": Es una fantástica actitud inicial. El reto está en que las personas curiosas y exploradoras de la materia no suelen responder bien ante patrones predefinidos de avance (primero este bloque, luego este, luego...) sino que prefieren avanzar a su ritmo y por caminos elegidos por ellos (¿Hemos hablado ya de la posibilidad de hacer las cosas mal "solo para ver qué pasa"? ¿Lo permite tu experiencia online?)

Esto va de "participar en una historia": Mi favorita. No suele ser una respuesta natural de la persona (¡ejem!) pero puede provocarse con ganchos similares a los de la tercera opción.



Creo que intentar diseñar experiencias de aprendizaje teniendo en cuenta estas respuestas puede ser muy beneficioso para potenciar la participación de la persona y sobre todo su inmersión y retención del conocimiento.

Es fundamental dar a la persona respuestas alternativas que HUYAN de las dos primeras opciones. En mi experiencia, el proceso más potente comienza con "pasármelo bien" (los procesos emocionales son más rápidos que los racionales), sigue con "participar en una historia" y acaba con la reflexión final de "Descubrir algo nuevo" cuando la historia es realmente abierta y responde a las decisiones del usuario.

Pero seguro que podemos pensar en otras opciones ;D Para más inspiración, os recomiendo los Ocho estilos de diversión de Marc MAHK LeBlanc, un grande de la industria del juego (Ultima Underworld, por ejemplo).

En los cinco primeros segundos... ¿Qué respondería un usuario medio sentado ante vuestra última creación?

2 comentarios:

APellicer dijo...

¿Has probado las aventuras conversacionales? Si es así, ¿recuerdas la primera vez? Imagínate un módulo así... ¿Cuál es al respuesta del espectador? Es una respuesta brutal:
'estoy frustrado, pero mola, quiero avanzar y conocer más y es difícil, pero mola!'
¡Qué poquicas veces conseguimos eso!

Isidro Rodrigo de Diego dijo...

Totalmente de acuerdo, es exactamente la idea que dices, y el mismo espíritu de libros como la serie "Elige tu propia aventura".

El objetivo es enganchar desde el principio al usuario y transmitirle un mensaje claro: "Aquí vienes a jugar / experimentar, pasarlo bien... ¡y muy seguramente aprender algo por el camino!"

¡¡Muchas gracias por tu comentario, compañera!!