sábado

¿Sabiduría o felicidad?

Quiero partir de una de mis ideas básicas, que la vida se encarga una y otra vez de reforzar. Creo firmemente que es posible encontrar de todo en este mundo. La gente tiene una infinita capacidad para sorprenderme (en uno y otro sentido) y por tanto tengo tendencia a pensar en términos bastante relativos.

Esto quiere decir que la respuesta a la pregunta que abre este texto es, obviamente, "Depende".

Dicho esto voy a dar mi particular visión sobre la felicidad, la sabiduría y cómo se complementan. Simplemente para porque llevo varios días reflexionando sobre el tema y poner las cosas por escrito ayuda mucho  a asentar las ideas (y al fin y al cabo, hay que predicar con el ejemplo).

La sabiduría es, desde mi percepción personal, la capacidad para obrar en la vida respecto a unos valores bien definidos y hacia un fin que te parece loable y digno. Entiendo por esto último aquel que no interfiere con la felicidad de otras personas (no coacciona ni agrede, no coarta la libertad...).

¿Qué es entonces la felicidad? Es nuestra capacidad para experimentar plenamente cada paso que damos, con libertad y conciencia total. Libres para vivir cada situación con nuestras incoherencias, nuestras dudas o nuestros cambios de opinión.

Por tanto, dentro del marco de los valores que nos ofrece la sabiduría, la forma en que vivimos esos valores en situaciones concretas es el camino  hacia la felicidad. En la otra dirección, la felicidad nos permite desviarnos de nuestro camino, errar y, en el fondo, aprender y disfrutar del viaje.

¿Es posible sabiduría sin felicidad? Es evidente. Podemos ser unos grandes teóricos. Ser figuras críticas que identifican sin dudar los errores en los demás y dictan las formas de actuación más adecuadas. Quizás podamos decir que "servimos a un bien mayor" pero ¿Existe pasión en ese enfoque? ¿Podemos contagiar realmente a otros, llamar a su corazón?

¿Es posible felicidad sin sabiduría? Afirmativo también. La experimentación de lo que nos sucede (desde comer un alimento hasta el sexo, pasando por vivencias más complejas como disfrutar de una sinfonía) puede ser una forma de vida. Desde luego será una vida placentera pero ¿Podemos considerar este tipo de vida una vida con sentido?

Conclusión: Podemos elegir una u otra y vivir perfectamente con ello, pero para una vida plena, tanto la felicidad como la sabiduría son dos conceptos complementarios. Y, lo mejor de todo, es que son dos capacidades bastante fáciles de entrenar.