domingo

¿La moda es más que la media?

¡Que no! ¡Que paso de apuntarme al gimnasio! He caído miles de veces en la misma trampa y me niego a tropezar de nuevo con la misma piedra. Además es que no lo necesito, ni me motiva, ni lo quiero. Ya esta, ya lo he dicho públicamente (Lo siento J., estás solo).

Ojalá fuera tan fácil hacer lo mismo con el resto compromisos que adquirimos o las metas que nos ponemos.


¿Cuántas veces hemos deseado hacer algo y luego nos vemos repitiendo una y otra vez "No tengo tiempo"? (Para comunicar en persona a mi equipo algo en lugar de enviar un mail, para salir con el niño a pasear en lugar de descansar, para...)

Los ingleses llaman a este proceso de aplazamiento indefinido procrastination, que aquí hemos pasado a procrastinación (así, con un par). Aplazamiento indefinido no es tan cool.

Estábamos en que la tarea se alarga en el tiempo. Cuando sucede esto... ¿Cómo podemos saber si se debe a causas válidas o realmente estamos procrast...? Veamos dos de los lugares comunes que se visitan para poner a salvo nuestra autoestima:

Tendría que dejar X (mi trabajo, lo más común): En el 99% de los casos, esto  es FALSO. Lo siento. Bueno, voy a matizar: Quizás cuando tu meta se realice al completo tengas que dejar de hacer otras cosas, pero en general, para arrancar solo hace falta... empezar. Y eso requiere sacrificio, pero no tanto.

¿No eres capaz de dormir una hora menos algún día de la semana (No se trata de estar en vela toda la noche)? ¿Te es imposible dejar de ver ESE programa de la tele tumbado en el sofá? Quizás entonces la pregunta es ¿Realmente esa meta te importa tanto?

Mi recomendación: Prueba ese pequeño sacrificio. Si la pasión es verdadera, tu propia brújula y la energía que generas al acercarte a la meta te lo dirán con claridad. Notarás que está alineada con tus creencias (y puedes expresar verbalmente esta relación).

También te digo que la mayor parte de las metas que creemos habernos ideado nosotros solitos son una mezcla de necesidades impuestas desde fuera y deseos que "creemos que" debemos lograr. Así que si la primera vez que logres tu primer pequeño éxito hacia una meta no notas el éxtasis, es perfectamente normal.

El síndrome del Mesías: Lo haría si fuera más joven / cuando mi niño vaya a la Uni y tenga tiempo libre / Cuando ahorre / Cuando tenga 1000 followers en twitter. No. De verdad, todo eso son excusas. Si te gusta y lo desea, comienza ahora. El momento idóneo no llega, lo elijes tú.

En resumen, que si algo te gusta, a por ello. Hoy. Y si no te gusta (y no te has comprometido con terceros), suelta lastre que la vida es corta.

Así que lo dicho al principio: Lo siento J. pero yo paso del gimnasio.

2 comentarios:

Pilar dijo...

Procastinators... the leaders of tomorrow!!!

Isidro Rodrigo de Diego dijo...

Pues sí... Como no incentivemos otra cosa, las personas que les gusta quedarse en su zona de confort son mayoría (por ahora). Y eso para las empresas, muy bueno no es.

Gracias por el comentario!!!