domingo

¡Facilitadores al rescate!

No siempre que alguien actúa de forma ineficaz se debe intervenir. Es bueno tener en cuenta los siguientes puntos:
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¿He observado la conducta lo suficiente como para ofrecer un diagnóstico de peso? Cuidado con no explicar porqué a veces se interviene y otras no (seguridad de diagnóstico, extensión en el tiempo…)
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¿Hasta que punto la conducta obstaculiza el desarrollo del grupo?
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¿Cuáles son las consecuencias de no intervenir?
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¿Puede intervenir algún miembro del equipo? Favorecer esta conducta en su modalidad asertiva y evitando que acapare la intervención un solo participante evita dependencia del facilitador
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¿Puedo intervenir más adelante y todavía ayudar? (ejemplo: el grupo cree que ha llegado a un consenso y decide cambiar a otro tema)
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¿Hemos acordado con el grupo este tipo de intervención? Hay que tener claro en qué ámbitos el grupo nos permite actuar
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¿Tengo habilidades para intervenir? En mi opinión es bueno clarificar y ser sincero, por ejemplo comentar “Voy a arriesgarme aquí, haciendo algo que no había hecho antes..."
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Respondiendo a alguna de estas preguntas, tendremos más claro si debemos (o no) actuar con facilitadores mientras trabajamos con grupos.